miércoles, 26 de diciembre de 2012

Rudolph, Hipo, Júpiter e Ío

Buenas noches a todos,

A pesar de haber buena previsión para el pasado domingo 23, nubló al poco de llegar al sitio de observación. Pero no nos desanimamos, y sacamos el telescopio, la merienda, y la colección de chistes malos. Muchas veces tenemos compañía en ese área recreativa, y la de esta noche fue excelente: un grupo de jóvenes que subieron con sus sillas de camping a improvisar un concierto unplugged, y la presencia de Rudolph, que estuvo en Asturias ultimando sus últimas horas de vacaciones.



Tras terminar la merienda-cena aparecieron algunos pequeños claros y pudimos observar la luna y júpiter. Como había nubes altas, no se acopló la cámara al telescopio para hacer fotos, pero no pudimos resistirnos a sacar alguna fotilla con los teléfonos móviles.

Calisto, Ganímedes, Europa y Júpiter. Fotografía tomada con la cámara de un teléfono móvil arrimada al ocular, cortesía de Isabel.
Júpiter siempre es muy fotogénico, pero ese día estuvo especialmente coqueto y nos mostró sus mejores encantos. A pesar de tener su Gran Mancha Roja mirando hacia nosotros, no tuvimos capacidad para discernirla. Pero a quién si pillamos instantes previos al inicio de un tránsito fue a Ío, el satélite mediciano* más próximo a Júpiter.



La foto no ganará ningún premio de astrofotografía, pero teniendo en cuenta el equipamiento y las malas condiciones meteorológicas estamos muy orgullosos de estas fotos. Es apreciable un poquiño de aberración cromática y un halo que le da a la foto un aire espectral.

A continuación os pongo un vídeo de otro tránsito de Ío que tuvo lugar hace al menos un par de años en los EEUU:



¡Espectacular!

Los tránsitos de Ío son bastante frecuentes, de hecho Ío da una órbita alrededor de Júpiter en poco más de 36 horas. Comparemos con lo que conocemos, la Luna da una órbita alrededor de la Tierra en poco más de 27 días ( > 650 horas). El resto de satélites galileanos, Europa, Ganímedes y Calisto dan una revolución aproximadamente cada 85 horas, 172 horas y 400 horas, respectivamente.

Si tenéis mente aplicada, estos datos os pueden parecer números sin importancia. Pero ya en 1612, apenas dos años después de su descubrimiento, parece ser que se empezó a considerar el usar estos tránsitos como patrón de tiempo en los viajes intercontinentales. Antes de la existencia de relojes, las coordenadas en alta mar eran muy difíciles de calcular, y el cálculo era muy poco aproximado. Hasta que no se empezó a usar tablas con los tránsitos de los satélites galileanos los largos viajes navales no fueron suficientemente exactos como para hacerlos rentables. Recordad si no los 4 viajes de Colón, en cada uno llegó a América a un sitio distinto, y desde allí buscaba un lugar conocido.

Hoy en día con GPS y reloj todo es mucho más fácil. A no ser que naufraguemos en una isla que sea capaz de moverse de sitio.

Volveremos a salir algún día, estad atentos.

¡cielos despejados!



* Actualmente a los primeros cuatro satélites descubiertos se les conoce como "satélites galileanos", en honor a su descubridor. Pero cuando fueron descubiertos, Galileo los llamó "satélites medicianos", en honor a sus mecenas, la familia Medici. Si queréis sentiros como un Medici, financiad algún proyecto científico: http://www.rockethub.com/projects/partner/scifund