miércoles, 15 de abril de 2015

Las enanas marrones

Últimamente está muy de moda el Hobbit, y todo lo relacionado con el mundo Tolkien, yo no voy a ser menos, os hablaré de las Enanas marrones.

Las Enanas son unos seres muy pequeños, escurridizos y difíciles de encontrar, es como situarse en la comarca, en las Colinas Lejanas, e intentar verlos con ojos de elfo en la montaña Solitaria, ardua tarea.

Os diré la verdad, no voy a hablar de nada del Señor de los Anillos, pero sí que se pueden encontrar  muchas similitudes entre nuestras estrellas y esos seres humanoides, (e igual he conseguido llamarte algo la atención).

Las enanas marrones son un tipo de “estrellas” diferentes a las que estamos acostumbrados a imaginar.

En realidad son estrellas fallidas, tampoco se les puede considerar planetas, están a caballo entre unas y otras; No poseen la suficiente masa como para poder brillar como lo hace la estrella Polar.


El Límite superior de masa está entorno a las 80 masas Jovianas (masa de nuestro planeta Júpiter) y el límite inferior es de 13 masas Jovianas. Estos límites están relacionados con la capacidad de realizar ciertos procesos de fusión. Como he dicho, no es posible considerarlas verdaderas estrellas, lo que se debe a su imposibilidad de realizar procesos de fusión del hidrógeno.

Un valor típico de la temperatura de la superficie de una enana marrón está en torno a los 700ºC, fresquitas si las comparamos con la superficie de nuestro sol, unos 5505ºC.



En su momento, estas estrellas fueron muy estudiadas, pues fueron candidatas a dar una  respuesta a esa falta de materia que tenemos en el universo, a la que denominamos materia oscura. Al no ser muy brillantes, y por lo tanto difíciles de detectar, es posible que se nos hubiesen escapado a la hora de contabilizar la cantidad de masa que representan en el Universo.

La primera enana marrón, fue detectada en el observatorio del Teide, en Tenerife, y se le llamó Teide 1, (muy originales, yo la habría llamado Balin…)