lunes, 22 de diciembre de 2014

Planetes y vertederos espaciales

Parafraseando a Picard (Patrick Steward), capitán de la nave Enterprise: “El espacio, la última frontera” … y menuda frontera que supone.  La raza humana desde tiempos inmemoriales ha tenido tendencia a mirar hacia arriba, hacia el cielo oscuro plagado de estrellas, soñando siempre, de forma más o menos bucólica en poder alcanzarlas. 

Pero… ¿hemos pensado detenidamente en lo que supondría la conquista del medio galáctico? El mangaka (dibujante y escritor de mangas) Makoto Yukimura nos trae de la mano una creación maestra compuesta de 4 tomos tratando el tema de los desechos espaciales. La obra fue publicada entre el 23 de enero del 2001 y el 23 de noviembre del 2004. Posteriormente, el director Goro Taniguchi, convirtió la serie en un anime de 26 episodios de 25 minutos de duración cada uno. Para entender un poco de qué va esto, mejor pongámonos en situación:

"Año 2075. La humanidad ya se ha asentado en la Luna y en Marte, que sirven tanto como residencia como complejo vacacional. El siguiente objetivo planteado es la conquista de Júpiter. A raíz de esto surgen tensiones políticas, intereses económicos entre las empresas, siempre en guerra por obtener los derechos de explotación de los recursos, e incluso, grupos terroristas en contra de la conquista de nuevos mundos.
Dentro de este marco, nuestra atención se centra sobre un grupo de astronautas que pertenecen a la sección de desechos de la estación espacial Tecnora. Su deber consiste en recoger la basura espacial que puede interferir con las actividades aeroespaciales que tienen lugar en torno a la Tierra.
En este ficticio universo, el problema de la basura espacial empezó a cobrar  relevancia en el año 2068 cuando un pequeño tornillo impactó contra el cristal de la nave de pasajeros Alnail-8, acabando con la vida de todos los tripulantes de la cabina.
Así pues, tanto satélites artificiales de usar y tirar, como tanques abandonados por las lanzaderas o residuos derivados de la construcción de estaciones espaciales orbitan en torno a la Tierra a velocidades que rondan los 8 km/s."

De izquierda a derecha: Ai Tanabe,  Hachirota Hoshino, Yuri Mihairokoh, Philippe Myers, Edelgard Rivera, Fee Carmichael and Arvind Ravi

En clave de slice of life los personajes principales, que evolucionan a lo largo de toda la serie, nos van presentando así distintas problemáticas relacionadas con la exploración y adaptación del hombre a la vida en el espacio. Para la realización de la obra, Taniguchi contó con la colaboración de la Agencia Espacial Japonesa (JAXA) como consultora. A lo largo del anime podemos ver astronautas sufriendo distintas enfermedades como envenenamiento por radiación, huesos quebradizos o enfermedades mentales, además el sonido no viaja por el espacio, y las naves no hacen ningún ruido. En este sentido la anime proporciona un punto de vista científicamente bastante realista en comparación con otras obras de ciencia-ficción.



Uno de los temas recurrentes, puesto que la división en la que trabajan los protagonistas es la Débris es concretamente el tema de la basura espacial, que está formada por todos los objetos artificiales en órbita que no están operativos.

La mayor parte de esta basura espacial se sitúa en las órbitas más transitadas por satélites artificiales tanto de comunicación, como militares, astronómicos, etc. Los picos de máxima densidad se hallan situados a  ± 850, ± 1.000, ± 1.500, ± 2.000 y ± 36.000 kilómetros sobre nuestras cabezas.

-LEO (Low Earth Orbit): hasta ± 2.000 Km
-GEO (Geostationary Earth Orbit): situada a ± 35.768


Algunos de los desechos situados en la órbita baja de la Tierra son muy grandes, como las etapas quemadas de los cohetes, algunos satélites inutilizados, herramientas que se pierden en los paseos espaciales, etc, sin embargo, la mayoría de los desechos son mucho más pequeños. Se podría pensar que esto tampoco es tan relevante, que no hay que exagerar, pero en realidad a la velocidad de 8 Km/s que pueden llegar a alcanzar hasta las motas de polvo pueden actuar como pequeños proyectiles.

Las colisiones con estos trozos flotantes de basura pueden inutilizar o destruir naves espaciales, como ocurrió en 1996 con el satélite francés Cerise. Pero no solo eso, además de provocar grandes daños materiales pueden amenazar la vida de los astronautas en sus paseos espaciales.

Actualmente, se monitorizan por medio de telescopios y radares más de 30.000 trozos de basura de hasta 10 cm de tamaño. Y aun así, quedan muchos desechos sin registrar por ser demasiado pequeños, tal y como motas de pintura o polvo. Aún más si tenemos en cuenta el escenario propuesto por el consultor de la NASA, Donald J.Kessler, que predijo lo que hoy se conoce como “síndrome de Kessler” o “cascada de ablación” según el cual el volumen de basura espacial en órbita baja terrestre sería tan alto que los objetos en órbita impactarían entre sí con frecuencia, dividiéndose en partes más pequeñas, creando así más basura y aumentando el riesgo de impacto con otros objetos

Según Jyri Kuusela, experto del “Proyecto de basura espacial” iniciado por la ESA (Agencia Espacial Europea), la composición de objetos espaciales que orbitan en torno a la Tierra es:
            -Naves operativas: 7%
            -Naves Obsoletas: 22%
            -Restos de Cohetes: 17 %
            -Objetos relacionados con las misiones: 13 %
            -Otros fragmentos: 41 %

Como podemos ver, las basura especial es un problema de primer nivel en el desarrollo de la carrera espacial, y por ello, todas las agencias nacionales e internacionales colaboran para llegar a acuerdos y establecer un protocolo de actuación que nos permita eliminar la mayor parte de residuos que orbitan en torno a la Tierra. En la “Conferencia Europea de Basura Espacial”, Heiner Klikrad, director de tratamiento de residuos de la ESA aseguró:
“La única manera de resolver el problema es ir allí y eliminar activamente esa chatarra espacial recogiendo cada año los objetos de mayor tamaño. Solo de esta manera podremos controlar el medioambiente

El siguiente vídeo realizado por la NASA ilustra perfectamente la magnitud del problema al que nos enfrentemos:




Hasta aquí por hoy. Recordad astroamigos: Respeto al medio ambiente tanto en la Tierra como en el espacio. KONNICHIWA!!!

Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/Recuentos_de_la_vida