lunes, 15 de septiembre de 2014

SETI: Buscando civilizaciones extraterrestes

Una de las incógnitas a las que se enfrenta la civilización humana es si estamos solos en el universo. Aunque la posible existencia de otras formas de vida en otros sistemas solares (e incluso quizás en otros planetas o lunas del nuestro) es más o menos aceptada por la comunidad científica y el público en general, la posibilidad de que exista vida inteligente es un campo libre a la especulación.
Es probable que a muchos de vosotros las siglas SETI os sean familiares. Para lo que no, SETI son las siglas en inglés de la búsqueda de inteligencia extraterrestre y su objetivo es la detección de señales de tecnología extraterrestre. El SETI fue popularizado mundialmente gracias a la película Contact, basado en la novela homónima de Carl Sagan, donde Jodie Foster aparecía bajo los radio telescopios de Nuevo México escuchando anomalías en las ondas de radio recibidas. 


Pero para entender realmente cómo trabaja el Instituto SETI y otros grupos alrededor del mundo, es necesario conocer algunos conceptos básicos del espectro electromagnético. Las ondas electromagnéticas se distribuyen desde la radiación de menor longitud de onda y mayor energía (rayos gamma) hasta la radiación de mayor longitud de onda y menor energía (ondas de radio), pasando por las bandas de la radiación ultravioleta, el espectro visible, los infrarrojos y las microondas. Para no extenderme demasiado, en la imagen podéis ver la distribución y algunas características de este espectro. 

Espectro electromagnético
La tecnología desarrollada como la radio, los radares, los satélites etc... emiten radiación eletromagnética al espacio exterior, así que no hay motivo para no creer que civilizaciones tecnológicamente avanzadas no hayan podido enviar esta radiación en algún momento de sus historia. El SETI utiliza diversos instrumentos para rastrear el universo en busca de estas señales, no solamente rastrea señales de radio (Arecibo, Allen, etc. ) también rastrea radiación en el espectro visible y infrarrojo cercano
Una de las preguntas más frecuentes es por qué el SETI solamente busca en señales en el espectro electromagnético y no en otras partículas también capaces de transmitir información, como los neutrinos por ejemplo asumiendo que la civilización extraterrestre sea más avanzada tecnológicamente. Esta limitación se debe principalmente a la falta de instrumentación para detectar este tipo de señales.
Los investigadores del SETI se enfrentan a numerosas dificultades. Quizás el más importante es la escasa financiación. La búsqueda de tecnología extraterrestre no es una prioridad, así que los proyectos se ven en grandes dificultades para conseguir el apoyo necesario. Por otro lado los radiotelescopios no están disponibles en cualquier momento, otros astrónomos solicitan utilizarlos para sus propias investigaciones. Es por esto que a finales de los noventa, el Instituto SETI y la Universidad de California Berkley en un esfuerzo conjunto comenzaron la construcción de la matriz de radiotelescopios Allen que todavía está terminada.
Para tratar con la cantidad enorme de datos que se reciben durante la búsqueda de señales tecnológicas extraterrestres, la Universidad de California ha creado una aplicación para el ordenador: SETI@home. Cuando esta aplicación está activa, se descarga una pequeña cantidad de datos y los analiza mientras se activa un salvapantallas. De esta forma tú también puedes colaborar con SETI desde tu casa.
No hay certeza de que haya vida inteligente fuera de nuestro planeta, tampoco hay certeza de que se capte alguna señal, ni siquiera hay certeza de que los investigadores sepan reconocer una señal proveniente de tecnología extraterrestre. Hay muchas incertidumbres respecto a SETI pero la pequeña posibilidad de conocer que no estamos solos en el universo lo hace apasionante.
Por cierto, por si alguien está entrando en pánico, en el caso de recibir una señal, los científicos del SETI lo comunicarán a la opinión pública tan pronto como lo confirmen, y no, no tienen pensado responder.