viernes, 26 de junio de 2015

La belleza de observar la naturaleza

Este artículo ha sido publicado en el blog ICE – UAB Astronomia, Astrofísica i Cosmologia. Descubre más entradas similares en http://blogs.uab.cat/iceastronomia/




El pasado 31 de mayo saqué el telescopio para intentar fotografiar algún objeto del cielo profundo (con cielo profundo nos referimos a objetos como galaxias, nebulosas, cúmulos de estrellas, etc.), concretamente la observación la realicé a las afueras de Llanes, Asturias, en una finca al lado de mi casa. Al cabo de un rato de esperar a que las nubes se fuesen puede contemplar el maravilloso universo en donde vivimos, era una noche con bastante luna con una iluminación del 96%, Júpiter y Venus se situaban en el oeste mientras Saturno estaba un poco más debajo de la Luna , hacia el este. Esa noche me dediqué a observar y fotografiar principalmente la nebulosa* de Lyra. 

La nebulosa de Lyra, también llamada nebulosa del anillo de Lyra o simplemente M57 es una nebulosa planetaria (existen varios tipos de nebulosas os dejo dos enlaces: 1 , 2) situada, como su propio nombre indica, en la constelación de Lyra entre la línea imaginaria que uniría las estrellas Sulafat y Sheliak (en la Imagen I podéis observar su situación). Esta constelación está formada por 5 estrellas, una de ellas es Vega, una estrella muy importante del firmamento que forma parte del llamado triángulo de verano, su magnitud es 0 (fue la estrella que se tomó como referencia para establecer las demás magnitudes del resto de cuerpos celestes). Las demás estrellas que forman la constelación rondan la magnitud 4.


Para saber más sobre las  magnitudes puedes consultar en este enlace.

M57 está a una distancia de nosotros de 2 300 años luz (para que os hagáis una idea, en kilómetros serían unos 21 760 billones de kilómetros). En su centro se sitúa una enana blanca (también podéis mirar nuestra entrada en el blog por Javier Jáñez) de magnitud 15,8 , que es la que originó esta nebulosa. Esta estrella tiene una masa de 0,6 masas solares, además su temperatura superficial es de 120 000 Kelvin, 20 veces superior a la del Sol y 12 veces superior a la de Vega. 
Una vez alineado el telescopio y seleccionado el objeto a observar empecé a realizar las tomas que posteriormente tratadas y procesadas (con MaxIm DL) obtuve esto.
Fueron 30 tomas de 8 segundos cada una lo que equivaldría a 240 segundos (4 minutos) de exposición. La observación completa duro unas 4 horas, contando el tiempo de montaje del telescopio, el de alineación y el de las tomas, bueno, y también algún capricho para observar visualmente Saturno (¡IMPRESIONANTE!) y algún otro objeto. Por desgracia no pude sacar más tomas debido a que la batería se me había gastado.

Hubo tres cosas que me sorprendieron bastante ya que no conocía muy bien cuáles eran los límites de mi cámara y de mi telescopio: la aparición de una pequeña galaxia espiral IC1296 en el campo, conseguir sacar la estrella del centro de la nebulosa de una magnitud de 15,8 y la cantidad de detalles que conseguí sacar con tan poco tiempo de exposición. 

La verdad es que lo que más me hizo ilusión fue la estrella del centro y la galaxia que apareció en el campo, no me lo esperaba. A continuación os dejo con la misma toma que antes solo que procesada de otra forma en donde se aprecia la galaxia (señalada en rojo)
La naturaleza que nos rodea, tanto nuestro universo como en nuestro diminuto planeta, es simplemente increíble. Si dedicásemos un poco de tiempo simplemente a observarla, es inevitable quedarse fascinado por ella.

Por último, animo a todo el mundo que cada vez que tenga oportunidad contemple el firmamento, yo siempre digo que es nuestra máquina del tiempo, con ella podemos ver lo que sucedió hace millones de años (dependiendo de la distancia) con solamente mirar al cielo nocturno.

* Nebulosa: Regiones del espacio formadas por una acumulación de polvo y gases (principalmente hidrógeno y helio). Estas son lugares en donde nacen las estrellas (por fenómenos de condensación) y también pueden ser restos de otras.